Relación de términos utilizados en oftalmología y que no se encuentran de forma fácil en los diccionarios, como aberrometria, leucocoria y un largo etc.
ABERRÓMETRO Aparato utilizado para medir las aberraciones de un sistema óptico, como microscopios, telescopios, etc. En oftalmología se utiliza para medir las aberraciones del ojo.
ABERROMETRÍA Estudio de las aberraciones oculares.
ALBINISMO El Albinismo es una condición hereditaria en la cual los ojos, la piel y el cabello, tienen menor cantidad de pigmento respecto a lo que se considera normal. En casos extremos, se puede apreciar una falta total de pigmento y tanto la piel como el cabello son totalmente blancos y los ojos toman un ligero color rosado. En otros casos, el albinismo afecta sólo a los ojos, y los individuos afectados presentan la pigmentación de la piel y el cabello en un estado normal. Esto se conoce como Albinismo Ocular. En casos severos de Albinismo, el área central de visión, la mácula, no se desarrolla correctamente dando lugar a una visión muy reducida.
AMBLIOPÍA La ambliopía consiste en una disminución de la agudeza visual de un ojo, así como de todas las habilidades visuales en ese ojo respecto al otro ojo o contralateral. Tal como hemos apuntado, se trata de un ojo que no se desarrolló con normalidad durante la infancia. Comúnmente, se denomina "ojo vago" y técnicamente, ojo ambliope. Aunque es más frecuente que sólo afecte a un ojo, también puede darse una ambliopía bilateral con niveles inferiores de visión en ambos ojos, aunque de forma asimétrica, es decir, siempre un ojo ve menos que el otro. La incidencia de la ambliopía es relativamente alta porque afecta a 4 de cada 100 personas. La ambliopía puede ser corregida únicamente si es tratada durante la infancia, antes de los 9-12 años; a partir de esta edad, la recuperación es mucho más compleja o incluso irreversible.
ANISOCORIA Situación en la que se aprecia la pupila de un ojo diferente a la del otro, bien en tamaño, forma o capacidad reactiva frente a la estimulación a la luz.
ANISOMETROPÍA Diferencia de graduación entre los dos ojos (cuando es superior a 3 dioptrías).
ASTENOPIA OCULAR Cansancio ocular que se manifiesta con dolores de cabeza, pesadez de los párpados, visión borrosa, hipersensibilidad a la luz, irritación y lagrimeo. La principal consecuencia es un descenso en el rendimiento visual.
BIOFEEDBACK Sistema de ejercicios visuales para modificar la acomodación del cristalino y con ello intentar corregir defectos de refracción, especialmente miopía. No se ha demostrado su plena eficacia.
BLEFARITIS Se denomina blefaritis a la inflamación de los párpados. A menudo, su origen se debe a un mal funcionamiento de las pequeñas glándulas que se encuentran en el margen palpebral. En condiciones normales, estas glándulas producen una secreción grasa que ayuda a lubricar la superficie del ojo y la cara interna de los párpados, previniendo la evaporación de la película lagrimal. En los pacientes con blefaritis, estas glándulas se inflaman y la secreción forma ácidos grasos que irritan la superficie ocular. El margen de los párpados aparece enrojecido con acúmulos de secreción que adoptan la forma de pequeñas costras, más abundantes por la mañana al levantarse. El depósito de estos materiales proporciona las condiciones óptimas para el crecimiento de bacterias. Las bacterias, a su vez, liberan toxinas que contribuyen a irritar todavía más los párpados y a agravar más el proceso patológico.
La blefaritis supone un "círculo vicioso" que incluye disfunción de las glándulas del párpado, irritación y formación de pequeñas costras en el margen palpebral pudiendo acompañarse de infección bacteriana. Si no se detiene el proceso, se produce un empeoramiento progresivo con inflamación dolorosa del margen palpebral, molestias como sensación de cuerpo extraño e, incluso, disminución de la visión por afectación de la película lagrimal o del epitelio corneal.
BUFTALMOS Denominado también "ojo de buey" ya que el ojo se hincha e incrementa su tamaño. Se debe a un aumento de la tensión ocular en el recién nacido o durante la infancia (Glaucoma congénito), cuando todavía no se ha concluido la formación del ojo y sus paredes son débiles y pueden distenderse.
CATARATAS Se llama catarata a la pérdida de transparencia del cristalino. El cristalino es la lente natural del ojo y se encuentra inmediatamente detrás de la pupila. En una persona joven y sana, el cristalino es transparente y elástico. Su transparencia permite que los rayos de luz pasen a través de él para alcanzar la retina. Su elasticidad permite que pueda cambiar su forma contribuyendo a que se focalice la luz en la retina de forma puntual, para que tengamos una visión nítida. La elasticidad convierte al cristalino en una lente multifocal, capaz de enfocar objetos que se sitúan frente a nosotros a diferentes distancias, de manera similar al funcionamiento del objetivo de una cámara fotográfica.
Con los años, el cristalino pierde elasticidad y aparece la presbicia o "vista cansada" que se corrige con gafas para mirar de cerca. La pérdida de transparencia del cristalino o catarata dificulta el paso de la luz hacia la retina ocasionando una pérdida progresiva de visión. La opacificación del cristalino no se puede corregir con colirios u otros fármacos y las gafas tampoco solucionan el problema. El único tratamiento de las cataratas es la cirugía que elimina el tejido opaco para restablecer la transparencia de los medios. Actualmente, durante el acto quirúrgico, implantamos una lente artificial para que además de reestablecer el paso de la luz, esta pueda focalizarse nuevamente sobre la retina, de forma nítida.
CONJUNTIVITIS La conjuntivitis es un término que significa inflamación de la conjuntiva. La conjuntivitis es la causa más frecuente de "ojo rojo". El blanco del ojo, la esclerótica, está cubierta por una fina membrana llamada conjuntiva, una mucosidad que tapiza la superficie del ojo, con finos vasos sanguíneos que la nutren y que son inapreciables a la vista en condiciones normales. Cuando la conjuntiva se irrita o se inflama, los pequeños capilares se dilatan, se llenan de sangre y se hacen más visibles; así el ojo toma una apariencia rosada o rojiza, según la intensidad.
DACRIOLITO Cuerpo extraño que taponó la vía de drenaje o desagüe lacrimal.
DESPRENDIMIENTO DE RETINA La retina es la túnica interna del ojo, en contacto con la túnica media, la úvea y protegida por la túnica externa o esclerótica. Un desprendimiento de retina consiste en la separación de la retina, total o parcialmente, de la úvea. El desprendimiento de retina afecta cada año a una de cada 10.000 personas. Se trata de un problema visual grave que puede ocurrir a cualquier edad, aunque normalmente suele darse en individuos de edad media o avanzada. Suele ser más frecuente en miopes o en aquellos pacientes que han tenido algún trastorno en la retina. Un traumatismo fuerte también puede causar el desprendimiento de retina. Con menor frecuencia, se relaciona con enfermedades de tipo hereditario, especialmente cuando se presenta en niños.
El antecedente más frecuente en el desprendimiento de retina es un trastorno en su región periférica, que aunque sea poco importante y pudo pasar desapercibido en su momento, por no presentar molestias clínicas o no detectarse en una revisión de los ojos, luego puede estar en la génesis del problema. Estas alteraciones suelen aparecer por fallos en la vascularización de la retina extrema o periférica, pequeñas isquemias. Allí, se producen pequeños orificios por los que puede "colarse" el líquido intraocular, despegando la retina de la capa sobre la que se sustentaba, como el papel de una habitación que se ha mojado y cae.
Otra de las causas frecuentes en la génesis del desprendimiento de retina es la tracción que ejerce el vítreo sobre la retina. El vítreo es un gel que rellena cavidad interna del ojo, el espacio retrolental o cavidad vítrea. Con la edad, el gel vítreo cambia su consistencia, al igual que lo hacen los otros tejidos del organismos, se produce un envejecimiento con colapso de su estructura, es como si se "derrumbara" un edificio de pisos. Cuando esto se produce aparece la sensación de moscas flotantes o miodesopsias y, suelen quedar bridas de vítreo fijas en la retina. La tracción que ejercen estas bridas produce la sensación de luces o fotopsias y, si la tracción se mantiene mucho tiempo puede ocasionar el desgarro de esa zona de retina sobre la que estaba adherida. Entonces, se produce una apertura por donde se introduce el componente líquido del vítreo, favoreciendo el despegue de la retina. Aunque algunos desprendimientos de vítreo ocurren de forma natural con el envejecimiento, en ocasiones aparecen antes en pacientes que sufren alteraciones como alta miopía, inflamaciones intraoculares o antecedentes de traumatismos importantes
DIPLOPIA Visión doble
DOLOR DE CABEZA El dolor de cabeza es una de las patologías más frecuentes en nuestra sociedad occidental. Prueba de ello es la venta multimillonaria de tratamientos para las cefaleas. La mayoría de la gente asume que el dolor de cabeza no suele ser un problema grave, que aparece como consecuencia del estrés y la tensión, fruto del hábito de vida..
Causas del dolor de cabeza Casi todos los dolores de cabeza se pueden dividir en tres grupos básicos:
- Contractura muscular - Migraña - Enfermedades de la cabeza, de los ojos, de los oídos, dentales.
En algunos casos, las cefaleas se relacionan con problemas oculares. Es frecuente que los descuidos en la revisión de las gafas, cuando se inicia la vista cansada, ocasionen ciertas cefaleas. Asimismo, aquéllos que padecen una discreta hipermetropía y lo desconocen pueden verse afectados por dolores de cabeza. El cansancio ocular o astenopia, también se acompaña de dolores de cabeza. Es evidente que estos casos se pueden solucionar o mejorar, en gran medida, con un simple ajuste de la graduación óptica.
ENFERMEDADES CORNEALES Y TRANSPLANTES Hemos señalado la importancia de la córnea como primera estructura encargada de facilitar el paso de la luz hacia el interior del ojo, hacia la retina, donde su transparencia es fundamental para este objetivo. Todo aquello que pueda deteriorar su transparencia supondrá un problema para la visión.
Debido a que la córnea está expuesta al medio externo que nos rodea y a su fragilidad, nunca hay que perder de vista que ciertos objetos pueden impactar sobre ella ocasionado serios daños en su estructura. De hecho, el traumatismo corneal es la primera causa de urgencia oftalmológica. Y, sin embargo, muchas lesiones corneales se pueden prevenir con el uso de gafas o tomando precauciones cuando se manipulan sustancias peligrosas.
Otra fuente de afectación corneal la constituyen las infecciones bacterianas, fúngicas o virales, las cuales pueden ocasionar úlceras que, en su proceso curativo, pueden dejar cicatrices opacas que ocasionen una pérdida irreversible de la visión. Las distrofias hereditarias y los procesos degenerativos como el queratocono, también son causa de alteraciones que pueden afectar la transparencia de la córnea y, con ello, la visión. Otro foco de complicaciones lo tenemos en la cirugía de segmento anterior, en los edemas corneales tras cirugía de cataratas o en las opacificaciones del estroma (haze), que aparecen como complicación de la cirugía refractiva con láser. En todos estos casos, se deberá recurrir a un trasplante de córnea.
Transplante de córnea Cuando la córnea pierde su transparencia tras la cicatrización por un proceso lesivo, el único camino para restablecer la visión es reemplazarla por otra córnea. Se trata, entonces, de realizar un transplante de córnea, también denominado queratoplastia. La media de éxito depende de la causa que provocó la pérdida de transparencia de la córnea y la situación en la que se encuentra esa córnea. Se relaciona generalmente con el grado de vascularización y el estado de la conjuntiva perilímbica. Los transplantes de córnea por degeneración secundaria a intervención de cataratas o los debidos a queratocono, son los que tienen mayor índice de éxito, mientras que los transplantes secundarios a causticaciones químicas o procesos inmunológicos, tienen peores resultados.
El transplante puede ser de todo el espesor de la córnea o transplante penetrante, o tan sólo de alguna de sus capas, transplante lamelar. La córnea que vamos a transplantar proviene de un banco de ojos.
ENUCLEACIÓN DEL OJO Extirpación del globo ocular, generalmente por un traumatismo con daño irreversible de las estructuras internas, por infección masiva (endoftalmitis) o por un tumor maligno, para evitar que se disemine por todo el organismo pudiendo causar la muerte (metástasis).
EPICANTUS Situación que suele darse en niños, la base de la nariz es más ancha de lo normal, con un pliegue cutáneo que ocupa parte del área libre que dejan los parpados cuando están abiertos. Suele inducir la falsa apariencia de un estrabismo. El ojo está más próximo a la zona nasal y parece que desvía el ojo hacia adentro.
EPITELIO PIGMENTARIO Capa más externa de la retina. Su lesión aparece en múltiples cuadros de tipo degenerativo como la Retinopatía Pigmentaria.
EROSIONES CORNEALES La erosión corneal o abrasión es una pérdida del tejido superficial de la córnea, de su epitelio, y se produce por un arañazo, el roce con una rama, una hoja de papel o una lentilla en mal estado. Existen ciertas enfermedades de la córnea, generalmente de tipo distrófico, que también pueden ser un factor predisponente a las erosiones corneales.
No es extraño que ciertas erosiones corneales presenten recurrencias; es decir, que, cuando parece que todo está solucionado, se vuelve a abrir la zona afectada. En estos casos, se requiere proteger la córnea para dar tiempo a que cicatrice por completo, aproximadamente 3 meses.
ESPASMOS PALPEBRALES Hay tres tipos de espasmos palpebrales: contracciones nerviosas o tics (formas menores), blefaroespasmo esencial, y espasmo hemifacial. La causa del espasmo palpebral menor es desconocida. Es normal que aparezcan ligeros espasmos de ambos párpados o de uno de ellos, tanto en el inferior como en el superior. El que lo padece nota como una vibración que no suele acompañarse de dolor ni de pérdida de visión. No tiene mayor significación clínica y suele aparecer en situaciones de cansancio ocular, estrés o por falta de vitamina B en la dieta. No requiere tratamiento específico, únicamente revisar los hábitos de vida, fundamentalmente el estrés.
El blefaroespasmo benigno esencial es una alteración que afecta normalmente a los dos ojos, en la que los párpados se cierran involuntariamente. En casos avanzados, los músculos de la boca o del cuello también participan en este cuadro y aparecen espasmos involuntarios e incontrolados. Cuando ocurren, pueden provocar una gran dificultad para la visión, los párpados se cierran, no los podemos abrir y nos dejan sin visión. Es evidente que en función de la actividad que se esté realizando, pueden ocasionar graves trastornos, especialmente si se está conduciendo o manipulando una máquina que corte. Se trata con un alto índice de éxito mediante la infiltración con toxina botulínica.
El espasmo hemifacial es un cuadro en el que se produce un espasmo de músculos de los párpados y de los músculos de alrededor de la boca que afecta a un sólo lado de la cara. El espasmo hemifacial suele estar causado por una presión en una arteria o en uno de los nervios que inervan los músculos de la cara. El tratamiento suele ser quirúrgico liberando la arteria o el nervio afectado. En ocasiones, se puede utilizar la toxina botulínica que relaja la musculatura afectada, aunque no soluciona completamente el problema y es necesario recurrir a la neuro-cirugía en la mayoría de casos.
EXOFTALMO TIROIDEO Tipo de exoftalmos (ojos saltones) provocado por desarreglos de la glándula tiroides. Se produce un aumento del tejido que se encuentra detrás de los ojos, de forma que este empuja a los globos oculares haciéndolos protruir hacia fuera.
FORIA Desviación de los ojos que se manifiesta solo ante determinadas circunstancias, no de forma permanente como en la tropia.
GINCO BILOBA Planta tropical cuyo principio activo actúa como activador de la microcirculación. Se utiliza como preventivo en problemas vasculares.
GLAUCOMA El glaucoma es una enfermedad que consiste en la pérdida de visión por daño del nervio óptico. Pese a que la causa principal es el incremento de la presión intraocular, hoy sabemos que existen múltiples factores que pueden relacionarse con la aparición de esta enfermedad, así como en su evolución. El glaucoma es bastante común en adultos por encima de 35 - 40 años. Dos de cada 100 personas, en este grupo de edad, padecen esta enfermedad, aunque no siempre se conoce su presencia. Cuando se diagnostica el glaucoma en estadios iniciales, generalmente se puede prevenir la ceguera que aparecería si no se estableciera ningún tipo de tratamiento.
Cuando miramos un objeto, la imagen que se genera en la retina, en forma de estímulo eléctrico, es conducida al cerebro a través del nervio óptico. Este nervio es como un cable eléctrico. Contiene un millón de filamentos, cada uno de ellos transporta un mensaje al cerebro donde se unirán todos para producir la sensación visual. El glaucoma puede producir daño en estos "filamentos", causando puntos ciegos en el campo visual. La gente, rara vez, se da cuenta de estas áreas ciegas hasta que se ha producido un daño considerable. Si la totalidad del nervio óptico es destruida, el resultado es la ceguera. Afortunadamente, en la actualidad, esto ocurre en raras ocasiones ya que podemos diagnosticar e iniciar el tratamiento antes de que se haya instaurado el daño.
La clave para la prevención del daño en el nervio óptico o la ceguera por causa del glaucoma, es el diagnóstico y el tratamiento precoz. Las revisiones del oftalmólogo son la mejor defensa contra el glaucoma. Por esta razón, a partir de los 40 años, es recomendable acudir al oftalmólogo con periodicidad anual o cada dos años, como máximo.
La causa más frecuente es una obstrucción del sistema de drenaje del humor acuoso (liquido que ocupa el interior del segmento anterior del ojo). La génesis de esta obstrucción puede producirse por cuatro situaciones específicas: La más común es la que se debe a una pérdida de eficacia en el sistema de drenaje debido a cambios propios de la edad. El sistema de drenaje consiste en una malla trabecular a modo de esponja, con unos orificios que dejan pasar el humor acuoso hacia un colector o canal de Schlemm. Precisamente, en la zona más interna de esta malla, la que está próxima al canal, es donde se suelen cerrar los poros que dejaban pasar el acuoso. Las causas de este fenómeno no son bien conocidas. La edad juega un papel fundamental, ya que suele aparecer en individuos mayores de 40 años, sin embargo parece que influirían factores hereditarios, la raza, así como una predisposición de los tejidos a cambios circulatorios. Este tipo de glaucoma se caracteriza por tener un curso evolutivo lento y presentar un ángulo camerular abierto, por ello se conoce como glaucoma primario de ángulo abierto. La mayoría de pacientes adultos glaucomatosos tienen este tipo de glaucoma.
Esta forma de glaucoma es totalmente silente, es decir, no suele causar molestias y sólo lo detectamos en una exploración rutinaria al tomar la presión intraocular y observar que está incrementada o, en las fases avanzadas, cuando el paciente empieza a detectar un deterioro importante de la visión, cuando el campo visual ya ha experimentado una reducción significativa de la zona periférica y se aproxima a la zona central.
En determinadas ocasiones, el problema se presenta en los estadios iniciales de la vida, es el glaucoma congénito. Debido a un fallo en el proceso embrionario, no se desarrolla correctamente el sistema de drenaje del humor acuoso. Queda un material tisular que obstruye el acceso del humor acuoso hacia la malla trabecular. La consecuencia de este trastorno es el incremento de la presión intraocular y con ello el daño de otras estructuras. Como el ojo de un recién nacido todavía no está plenamente constituido, el incremento de presión lo distiende, como un globo de feria cuando lo hinchamos. El primer dato característico es que estos niños tienen ojos muy grandes (ojo buftálmico), y si el proceso persiste, aparecen complicaciones secundarias a la rotura de los tejidos y la compresión interna. La córnea, inicialmente transparente, se opacifica, se vuelve blanca por la rotura de sus capas, y el niño se vuelve muy sensible a la luz, le lagrimea el ojo que aparece rojizo y con fuertes dolores.
La tercera causa de incremento tensional en el ojo es el bloqueo del trabéculo. Esta zona de drenaje del humor acuoso se encuentra en el área que delimitan el iris y la córnea. Se trata de una zona que forma un ángulo de aproximadamente 45 grados. En ocasiones, este ángulo puede verse muy reducido ya que el iris se encuentra muy próximo a la córnea, hasta el punto que la raíz del iris se coloca delante de la zona de drenaje, o trabéculo, obstruyendo el acceso del humor acuoso. Esta situación es lo que se conoce como glaucoma por cierre angular. Hay situaciones que pueden predisponer al cierre angular, generalmente personas que tienen una predisposición anatómica a esta complicación. De la misma forma que somos más altos o más bajos, las estructuras oculares tienen variaciones en sus estructuras que pueden considerarse normales. En aquellos casos en que el ángulo entre iris y córnea es estrecho, la acción de ciertos fármacos como antidepresivos y todas las situaciones que induzcan midriasis (dilatación de la pupila), como ocurre en la oscuridad, pueden desencadenar el cierre angular y provocar un glaucoma agudo. La evolución de la catarata, en pacientes con esta predisposición anatómica, también puede ser causa de glaucoma agudo. El bloqueo completo del sistema de drenaje produce el incremento brusco de la presión, ocasionando fuertes dolores en el ojo, visión borrosa y dilación de la pupila. El primer síntoma significativo es la visión de halos de colores entorno a las luces.
Por último, existen otras enfermedades y trastornos oculares y a distancia, que de una forma secundaria pueden ocasionar incrementos de la presión intraocular, es lo que denominamos glaucoma secundario. Ciertos fármacos, hemorragias, tumores, cataratas o, inflamaciones uveíticas pueden incrementar la presión, bien porque se trata de un proceso expansivo que supone un conflicto de espacio o por bloqueo en la salida del humor acuoso. La consecuencia será la misma, la presión excesiva en el interior del ojo daña zonas que se relacionan con la visión.
LASIK Técnica quirúrgica para tratar los trastornos de refracción: miopía, hipermetropía y astigmatismo. La palabra LASIK corresponde a las iniciales en ingles de queratectomia superficial insitu asistida por láser (Laser Assited Superficial Insitu Keratectomy), que corresponde a lo que se realiza en esta cirugía.
LENTES TÓRICAS Gafas, lentillas o lentes intraoculares especiales para corregir el astigmatismo. Se caracterizan porque utilizan un cilindro o toro para compensar el eje en el que se encuentra el cilindro astigmático.
LENTES FÁQUICAS TÓRICAS Se basan en el mismo sistema que acabamos de ver para las lentillas tóricas, pero en este caso nos referimos a lentes que se implantan dentro del ojo, con el mismo fin, corregir el astigmatismo.
LENTES ICL (Star) Nombre comercial de una de las lentes utilizadas para corregir los trastornos de refracción. Se implantan en el interior del ojo y las siglas designan: Lente (L) de contacto (C) intraocular (I).
LENTES PRL (ZEISS) Nombre comercial de una de las lentes utilizadas para corregir los trastornos de refracción, también se implantan dentro del ojo, como las anteriores, pero la diferencia esta en el material en las que se fabrican, acrílicas las ICL y silicona las PRL. Las siglas signifcan: Lente (L) refractivas (R) posteriores (P), por situarse en la camara posterior.
LUXACIÓN DEL CRISTALINO Dislocación parcial o total del cristalino provocada por un golpe o traumatismo
MÁCULA. DEGENERACIÓN MACULAR La mácula es una región ocular situada en la parte posterior de la retina. En la mácula se focalizan los rayos para ofrecer una visión nítida. Con el paso de los años, se produce el envejecimiento de los tejidos y el ojo no es ajeno a este fenómeno. Los tejidos con mayor grado de actividad, aquéllos que están sujetos a frecuentes traumatismos por su función o su localización en el ojo, así como los tejidos más deficitarios en nutrientes, son los más predispuestos a sufrir estos cambios. La macula es una de las regiones oculares que puede aparecer este proceso involutivo, con las "degeneraciones maculares".
Existen otros factores que desconocemos en su influencia y progresión y que también tienen alguna responsabilidad en el proceso de envejecimiento. Quizás factores genéticos o factores de tipo alimentario, radiaciones ultravioleta y hábitos de vida, vayan ganando en importancia en la influencia sobre la biología tisular.
MIASTENIA GRAVIS Afectación neurológica que se produce por una alteración en la neuroquímica de la contracción muscular. Clínicamente aparece una ptosis o caída de los parpados, con dificultad para realizar el mecanismo de parpadeo
MICROQUERATOMO Instrumento que se utiliza en la cirugía LASIK para el tratamiento de los trastornos de refracción. Consiste en un cabezal con una cuchilla y un motor que hace oscilar la cuchilla, hasta 20.000 veces por minuto, para poder realizar el corte de una lamela en la cornea, que se levantara dejando expuesto el estroma corneal donde actuará el láser. Al finalizar se repone la lamela y se da por finalizada la intervención.
MIDRIASIS ARREFLÉXICA Parálisis de la pupila en situación de dilatación o de midriasis.
NISTAGMUS El nistagmus es un movimiento incontrolado e involuntario de los ojos. Normalmente, afecta a ambos ojos y se suele poner de manifiesto al fijar la mirada en una determinada dirección, reduciéndose cuando se adopta la dirección contraria. Algunas formas de nistagmus están asociadas con una visión reducida, como ocurre en los albinos, en casos de maculopatías y cicatrices en la retina o en ciertas patologías del nervio óptico.
ORTOQUERATOLOGÍA Técnica utilizada para intentar corregir los trastornos de refracción, básicamente la miopía, mediante la colocación de lentillas durante la noche, con el fin de moldear la cornea. El objetivo es cambiar la curvatura de la cornea y con ello su graduación, aprovechando la elasticidad y plasticidad de esta estructura. Los resultados obtenidos no son plenamente satisfactorios, a corto o a largo plazo y, tampoco está exenta de complicaciones, por ello no se ha popularizado su práctica.
ORZUELO – CHALACIÓN El orzuelo y el chalación suelen confundirse y pese a tener puntos en común son muy diferentes. El orzuelo es una inflamación, generalmente infecciosa, de una glándula del párpado, de las que se encuentran en el borde de las pestañas. El chalación viene de la palabra griega "pequeño bulto" y se trata de una reacción fibrosa del tejido que rodea a una glándula palpebral. En muchas ocasiones, el chalación aparece tras un orzuelo: primero se inflama la glándula palpebral, se obstruye el conducto que libera su secreción interna acumulándose en su interior y dilatando la glándula hasta un punto en que se rompe. Cuando la secreción interna se libera tras la rotura de la glándula, al contactar con los tejidos vecinos, se produce una reacción inflamatoria que "enquista" la zona afectada y se produce el chalacion.
El aspecto clínico de ambos procesos es parecido. El orzuelo es un proceso agudo y, en él, aparece como un pequeño bulto en el párpado, de aspecto rojizo y doloroso al tacto; mientras que el chalacion es un proceso crónico, en el que también se da el aspecto de un pequeño bulto en el párpado, pero ya no es rojizo y sin el dolor que caracteriza al orzuelo.
PUPILA ARREFLÉXICA Pupila que no responde a los estímulos que determinan su dilatación o contracción. La situación más frecuente la encontramos bajo la estimulación a la luz o reflejo fotomotor. Suele aparecer tras un traumatismo que dañó la musculatura del iris, tras adherirse la pupila al cristalino por un proceso uveítico o acompañando a procesos neurológicos que pueden afectar a las vías inervacionales de la pupila.
PUPILA MIÓTICA Estado de contracción de la pupila, generalmente se admite como valores normales entre 2 y 3 mm de diámetro.
PUPILA MIDRIÁTICA Estado de dilatación de la pupila. Se admiten valores entre 5 y 8 mm de diámetro.
PROCESOS ISQUÉMICOS Situaciones de déficit sanguíneo, con falta de oxigenación y nutrición, que afecta a los tejidos, induciendo a la necrosis o muerte celular, si no se resuelve el problema en un determinado plazo de tiempo.
PTERIGION Y PINGUÉCULA Un pterigion es un crecimiento carnoso de la conjuntiva que invade la córnea (la ventana transparente del ojo). Es un proceso anormal en el cual la conjuntiva (la membrana que cubre el blanco del ojo) crece sobre la córnea pudiendo invadirla hasta cubrir la pupila y afectar a la visión. Generalmente, se sitúa en la línea media, en el lado nasal, aunque también puede afectar al lado temporal.
La pinguécula es una mancha amarillenta, plana o sobre-elevada, en la porción blanca del ojo, en su línea media, más frecuente en el lado cercano a la nariz. No es un tumor, pero es una alteración del tejido conjuntivo de esta región. Se produce un depósito de proteínas y grasa. A diferencia del pterigion, la pinguécula no crece sobre la córnea. Se desconoce el origen exacto de esta lesión, aunque se sospecha que se trata de una respuesta a la irritación crónica que produce la luz solar. En ambos casos se recomienda la extirpación quirúrgica cuando las molestias aumentan o se produce un deterioro de la visión.
PRESBICIA También conocida como "vista cansada", se caracteriza por un déficit en la capacidad de enfoque de los objetos próximos a nosotros – 25 o 30 cm -. Se produce de forma fisiológica a partir de los 40 años, con las variaciones interpersonales propias de la biología. El tratamiento consiste en el porte de gafas con la graduación apropiada en cada caso, aunque en el momento actual existen alternativas como lentillas especiales para presbicia, cirugía refractiva con láser o con implantes intraoculares y, más recientemente, ejercicios para frenar su evolución. Hasta la fecha en que aparecerá este manual, únicamente las lentes intraoculares multifocales y las acomodativas han demostrado eficacia en la corrección de la presbicia, como alternativa a las gafas, sin embargo suponen un acto quirúrgico que será necesario valorar muy bien los pros y contras, por ello consideramos que la terapia visual puede ser una alternativa muy valida hasta que se condiga corregir de forma plenamente satisfactoria este proceso, con la salvedad de que este tipo de ejercicios deben estar guiados por un oftalmólogo especializado en esta materia.
PTOSIS PALPEBRAL Situación que describe la caída de los parpaados. Indica un déficit en el sistema de apertura palpebral y puede aparecer por un trastorno directo de la musculatura implicada en la apertura de los parpados, el músculo elevador del parpado o, por un trastorno neurológico o degenerativo que afecte a la inervación muscular, como en el caso de la miastenia gravis.
QUERATITIS Término que designa la inflamación de la córnea. Son muchas las causas que pueden desencadenar este cuadro, desde procesos infecciosos, traumatismos químicos, traumatismos físicos, como en el caso de las radiaciones ultravioletas del sol, las erosiones por porte de lentillas o cuadros alérgicos que se extienden sobre la cornea. La importancia de estos procesos es el de que están afectando a una estructura transparente del ojo, fundamental para la visión.
QUERATITIA ACTÍNICA Inflamación de la cornea producida por la acción traumática de las radiaciones solares, por el efecto de los rayos ultravioleta sobre el metabolismo celular.
QUERATOCONO Enfermedad degenerativa de la cornea que cursa con adelgazamiento de su región central y abombamiento hacia fuera, adoptando la forma de un cono (de ahí su nombre), perdiendo la forma esférica que le es característica en condiciones normales y con ello, afectando a la visión.
QUERATOPLASTIA FOTOTERAPÉUTICA (PTK) Nombre con el que también se designa a la cirugía corneal asistida con láser, especialmente indicada en el tratamiento de cicatrices superficiales de la cornea.
RETINOBLASTOMA Tumor maligno de la retina que aparece en niños a temprana edad. Tiene un componente hereditario no bien conocido y si no se diagnostica a tiempo puede causar la muerte del paciente. Clínicamente se caracteriza por ocasionar una pupila de aspecto blanquecino, fenómeno conocido como leucocoria (leucos = blanco y coria = pupila).
RETINOPATIA DIABÉTICA La retinopatía diabética es una complicación oftalmológica de la diabetes. La Diabetes mellitus es una enfermedad en la que se reduce la capacidad del organismo para almacenar y utilizar el azúcar. Se caracteriza por un trastorno de la microcirculación que afecta a diferentes tejidos, entre ellos los ojos. Se inicia con un debilitamiento de la pared de los vasos sanguíneos (micro aneurismas), se producen dilataciones que serán responsables de la extravasación de fluidos como plasma o sangre. El resultado final es la aparición de hemorragias.
El riesgo de desarrollar la retinopatía diabética es alto en pacientes que padecen la enfermedad diabética desde hace largo tiempo. Se admite que alrededor del 60 % de los pacientes con diabetes de más de 15 años de evolución, tienen alteraciones en los vasos sanguíneos de la retina. Cuando la diabetes se desarrolla en la infancia o en la juventud se conoce como diabetes juvenil. Los diabéticos jóvenes son más propensos a desarrollar retinopatía diabética en edades más tempranas. Sin embargo, sólo un pequeño porcentaje de estas retinopatías tiene problemas serios de visión, y un porcentaje menor puede llegar a la ceguera. La retinopatía diabética es la principal causa de ceguera en adultos en el mundo occidental, con un 25% más de probabilidades de presentar ceguera respecto a un individuo no diabético.
RETINOSIS PIGMETARIA La Retinosis Pigmentaria hace referencia a un grupo de alteraciones cuya causa se debe a un trastorno de orden genético, con pérdida lenta y progresiva de la visión periférica, pudiendo llegar hasta la ceguera. La retina es la capa que recubre la cara interna del ojo, y esta constituida a su vez por múltiples subcapas. El epitelio pigmentario constituye la capa más externa de la retina, en contacto directo con la capa de fotorreceptores, las células sensibles a la luz. Se sabe que las células del epitelio pigmentario tienen un papel importante en el normal funcionamiento de los fotorreceptores, por ello cuando este epitelio se daña, se produce el deterioro de los conos y bastones, proceso que significa perdida de visión, tal como ocurre en los individuos que padecen esta enfermedad. En la actualidad no se conocen bien los mecanismos que ocasionan la alteración del epitelio pigmentario de la retina, únicamente sabemos que existe una base hereditaria que es necesario conocer para el consejo genético en las familias que la padecen.
SÍNDROME DE DOUANE
TIROIDES. ALTERACIONES DEL OJO EN LA PATOLOGÍA TIROIDEA La glándula tiroidea se localiza en el cuello y se encarga de producir hormonas que ayudan a regular nuestro metabolismo. Cuando se produce un exceso de hormonas tiroideas, aparece la enfermedad conocida como hipertiroidismo y, cuando son deficitarias, aparece el hipotiroidismo.
El desajuste en la producción de hormonas tiroideas puede causar problemas oculares y de la visión. Los síntomas del hipertiroidismo incluyen: fatiga, taquicardia, pérdida de peso, sudoración, cabello frágil y diarrea. El hipotiroidismo puede también causar fatiga pero con bradicardia, estreñimiento y aumento de peso.
TOXINA BOTULÍNICA Sustancia que bloque la contracción muscular y que se utiliza para el tratamiento de ciertos estrabismos y en el blefaroespasmo y, actualmente en oculoplástica, para reducir las arrugas de la piel debidas a la esclerosis muscular propia de la edad.
TRABÉCULO Zona de drenaje del humor acuoso. Se localiza en el ángulo camerular, entre el iris y la cornea. Está constituido por una estructura fibrilar que delimita espacios, como la malla de un esponja, por donde pasa el humor acuoso para salir fuera del ojo. Su obstrucción es la causa más frecuente del glaucoma.
TRABECULOTOMÍA Técnica quirúrgica en la que se realiza mediante microcirugía la apertura selectiva del trabéculo, para restituir el paso del humor acuoso.
TRATAMIENTOS FOTODINÁMICOS Tratamiento que se utiliza para las maculopatías degenerativas relacionadas con la edad, en su fase exudativa, o en casos de hemorragias maculares como las que aparecen en los miopes elevados (hemorragia de Fuchs). La técnica consiste en inyectar en el torrente circulatorio una sustancia fotosensible, que llegará a los vasos retinianos y donde será activada mediante un láser de longitud de onda específica. Esta sustancia tiene la propiedad de reaccionar puntualmente en la zona donde es estimulada, sin dañar los tejidos vecinos.
TROPIA Desviación de uno de los ojos de forma permanente, a diferencia de las forias, donde la desviación sólo aparece ante determinadas circunstancias.
TUMORES OCULARES El término tumor significa "bulto" o masa que protruye, que posee relieve o lo ocasiona. Puede tratarse desde una simple inflamación con acúmulo de líquido, hasta un crecimiento celular incontrolado. De forma general, solemos denominar tumor a un tejido que crece de forma anormal. Cualquiera de los tejidos oculares puede desarrollar un tumor en algún momento de la vida. Estos tumores pueden ser benignos o malignos, y si son malignos, pueden proceder de otra localización en el organismo (metástasis.). Todos los tumores oculares requieren una evaluación minuciosa y precoz por parte de un oftalmólogo.
Tumores palpebrales Los tumores de los párpados son muy comunes y aparecen como irregularidades sobreelevadas o manchas, que pueden confundirse con otras lesiones muy diferentes respecto al pronóstico y tratamiento, como un orzuelo o un chalación. Normalmente, son benignos, pero en ocasiones pueden ser malignos, con gran capacidad de diseminación, tanto local como a distancia. La única vía para determinar con seguridad si un tumor es maligno o benigno, es examinar el tejido con el microscopio (biopsia.) Su oftalmólogo puede sugerir extirpar una porción del tumor para este propósito y, si el tumor es pequeño, se puede realizar directamente su extirpación total y el estudio microscópico nos confirmará el carácter del tumor y si lo extirpamos completamente.
Tumores conjuntivales Los tumores conjuntivales afectan a la membrana mucosa que constituye la conjuntiva, al epitelio o al corión subepitelial. Estas lesiones aparecen normalmente como un punto o una pequeña zona levantada sobre el fondo blanco. Los tumores malignos son difíciles de diferenciar de los benignos. Por lo que, ante cualquier neoformación, es necesario acudir al oftalmólogo para que lo valore y sugiera su extirpación o irradiación.
Tumores específicos del globo ocular Los tumores oculares no son muy frecuentes, pero cuando aparecen, especialmente en el espacio intraocular, son difíciles de diagnosticar. En ocasiones, pueden tener un carácter maligno severo, como los melanomas o los retinoblastomas de la infancia, siendo necesario, entonces, no sólo la extirpación del tumor sino la enucleación completa del ojo. Cuando un tumor es diagnosticado como benigno, en la mayoría de casos, bastará con la observación de su posible crecimiento. Los tumores de origen vascular pueden ser erradicados fotocoagulando los vasos nutrientes con láser térmico.
El tumor ocular más maligno es el melanoma. Suele producirse, normalmente, en las personas de mediana edad o en personas mayores. Aproximadamente, en la mitad de los casos, estos tumores se metastatizan o se propagan a otras partes del cuerpo, donde crecen y, a pesar de tratamientos agresivos, pueden conducir a la muerte.
UVEÍTIS El término uveítis designa la inflamación de la úvea, la capa media de las paredes del globo ocular. Como la úvea la dividimos en tres regiones anatómicas diferente (iris cuerpo ciliar y coroides), las uveitis pueden clasificarse en iritis, ciclitis o coroiditis, según la zona afectada. En ocasiones, el proceso puede iniciarse en una región determinada, pero podrá extenderse a la región vecina o, incluso, afectar a toda la úvea. Es lo que se conoce como panuveítis.
VITRECTOMÍA Cirugía que consiste en la extracción y sustitución del humor vítreo, generalmente como consecuencia de un proceso que ocasiono el deterioro y opacificación de esta estructura, como retinopatía diabética o traumatismos con hemorragia intraocular. |